Nacido en Haarlem en 1945. Vivió gran parte de su infancia en la Isla Antillana de Curaçao.
Despues de recorrer su enseñanza secundaria en La Haya continuó su educacion en la escuela de Hazelhorst en Delft, un instituto de arte privado. Al terminar esta, empezó una carrera en el mundo de los seguros.
Diez años mas tarde, en 1973, decidió decir adios al desapasionado mundo de los negocios y vendió su compañia para seguir la llamada de su corazón.
Partió para el Sur de España y alli poder dedicarse al Arte por completo.
Despues de recurrir diferentes fases yendo desde abstracto hasta surrealismo, encuentra por fin el estilo ideal personal : pintar conscientemente en el estilo naïf.

Es aqui donde él puede desahogar su honradez, su tendencia al romanticismo pasado y su preferencia por los detalles en combinación con paisajes encantados, edificios graciosos y hermosos y mucha, mucha gente en movimiento, todo aplicado con colores claros y alegres.
Visto el tamaño de la mayoria de sus cuadros y la minuciosidad de los detalles que ha logrado perfeccionar durante los años, podria uno decir que son cuadros naïf miniaturos.


Desde 1973 hasta 1983 Fred Breebaart trabaja en su propia galeria de arte en Mijas-Málaga en España. En 1983 se vuelve a establecer en Delft.En esta época sus recuerdos a su juventud en Curaçao le piden toda su atencion y nota una creciente necesidad de hacer algo con ello, cosa que le lleva en 1990 hasta la primera exposición en la Isla.

Desde entonces ha estado varias veces en Curaçao, siempre regresando con una pila de fotografias y una mente llena de nuevas ideas.
Si fue Henny Blok la que le dió a Fred su primera expocisión en Curaçao y lo presentó en los primeros años, ahora es Popi Verboom y su galeria Alma Blou la que le representa en la Isla.
Aunque toma de vez en cuando algunos dias libres de la meticulosidad del estilo naïf y se dedica a otras vormas de pintar, los detalles de las miniaturas en sus cuadros naïf siguen teniendo su preferencia sobre todo.

“El punto de partida de mis obras es el realizr un cuadro que, desde una distancia, parezca alegre y andonde siempre hay mas personas de lo responsable para asi invitar a examinar mas detenidamente los detalles y bromas en la obra  y probablemente culmina en una sonrisa del expectador.
Esta sonrisa que sigue regresando cuando el expectador redescubre los detalles, es mi motivo y mi mayor recompensa “